Muerte


Que inoportuna eres muerte...
tan oscura como luz de media noche,
me vigilas como cazador a su presa
me susurras miedo y me quitas esperanzas...

Te disputo sagaz muerte que me arrebates
con tu compostura tan temible el fluir de mis venas...

Mi agonía es tu sonrisa, mi aliento tu licor,
mi inutil resistencia llena más tus ansias
y aún cerrando los ojos
puedo ver las puertas del reino de Hades

Son en vano mis suplicas, vivo mis ultimos momento huyendo de ti....

Desaparecen las ganas y me cuesta respirar
y te veo ahí sentada Muerte
con ironía en los labios
con ese sutil aroma que me enferma

Ya no me reconozco,
me miro al espejo,
detrás de mi veo tu semblante
sin tener ojos te me quedas mirando
absorviendome la fuerza...

Tu presencia invade mi alma
ya no llega claridad a mis pensamientos
el aire alrededor quema mis pulmones
y sólo tu respiras...

Te tomas tu tiempo
con cada una de tus víctimas
ese tiempo que se convierte
en el último instante de vida...

Después de todo ...¿Qué es la vida?...

Es sólo el sustento de la Muerte....

Tú, Amada Pesadilla



Cortaré mis venas para saber que tanto sangro

y te escribiré un poema con esa sangre en las manos
lo leerás y tendrás mi vida entre los dedos, te reirás,
lo botarás, me dejarás ahí en suelo,

Seré una sombra en tu basto abismo
sepultada en donde nacen los sueños
quizas sea una ilusión deformada
o tal vez un demonio del averno

Pesadilla, que acompañas el sigilo
de la noche y su necesaria oscuridad
la sangre que de tus ojos brota
son los retazos de mi sanidad

Va! mis razones las he perdido
por el encuentro con tu delirio
desear un sueño maldito
llévame a ese diábolico sitio

Estaré en evocaciones de tu mente a la nada
en donde un murmullo hace un estruendo
en donde se acumulan las pesadillas en la almohada
y en donde los angeles finjen estar muriendo.

Amante del Demonio



La pena me asfixia

por la distancia y el olvido,
¡Tanta falta hace una caricia
cuando las fuerzas se han ido!

los cuervos sobrevuelan mi cuerpo en el vacío,
la saliva en mi boca es arena del pasado,
los gritos de lo vivos no llenan el hastío
que deja el sentir esa muerte fría de tu mirar malvado...

cien pasos dados de regreso al infierno
creí encontrar una salida,
lloran los ángeles por tu entierro
cuando aun tú abundas en vida

relámpagos de noche, no desaparecen al instante
se quedan hasta brotar las flores de mi mausoleo,
Mariposa de negro, con aleteo penetrante
silenciosa, suicida destruyes mi deseo

tú podrás ser una ilusión, amante del demonio
una voz absurda que sube del averno
en noches de amargo insomnio
cuando la vida es un dolor eterno.